La práctica es diaria; la publicación no.
Presencia: El 8 | 8 | 26. Volví a jugar al tenis con un amigo después de nueve meses. La última vez, los dos estábamos en el ego. Esta vez jugamos puntos sueltos, celebramos los del otro y nos reímos. Después hablamos en la piscina. Me preguntó por qué me había retirado; se lo conté y escuchó. No habíamos resuelto aquella historia ni habíamos quedado para cerrar nada. Simplemente, algo había cambiado. Pasar de competir a compartir en nueve meses.
No juicio: Un día importante, 9 | 8 | 26. “Lo que me apetece de verdad es verte, con tiempo de calidad, que nos apetezca. Si no, dolerá, pero lo acabaré entendiendo. Me dolió que no me contestases. O no me sitúo cuando queremos quedar, si realmente te apetece o no. El caso es que nos queremos, pero no concretamos”. Tras este rato largo de charla, quedó una sensación de agradecimiento mutuo entre dos personas que se quieren mucho. Nos dimos un abrazo y quedó en el aire la sensación de que era necesario abrirse.
Agradecimiento: Somos energía, 10 | 8 | 26. Le doy gracias a Elena por su generosidad que tiene con los demás. También reconozco su manera de cuidar, de estar pendiente y de intentar que todo esté bien. A veces ese mismo amor también me ha mostrado cosas sobre cómo quiero relacionarme. Gracias por todo lo que hemos aprendido juntos, sobre todo, en aquello que nos incomoda.
Habitar: Estar en el ahora, 11 | 8 | 26. Me gustó descubrir The Ojo Project con el texto Sadhana, que significa disciplina consciente y diaria para realizarte. Concretamente, el juego de palabras entre “in ti ma cy” e “in-to-me-i-see”. También esta frase que esconde una gran verdad: “Acostumbrarse a la incomodidad, porque ese ritmo parece ser un denominador común para la expansión y la expresión”. Decir no aunque haya cariño a algo que no te resuena porque las relaciones se han distanciado. Quién sabe si se acercarán.
Soltar: ¿Mirar o no mirar?, el 12 | 8 | 26. Inicio el día con una vista espléndida del sol al amanecer. Hoy es luna nueva y hay un eclipse total de Sol, el primero visible desde la Península en más de un siglo. Si se da la ocasión, veré el eclipse; si no, también, por la tele. Y así es. Nico, mi hijo de 2,5 años, agradece ver otra vez una de Toy Story para fijarse en “Bus La Lía”. Robin, mi perro, feliz si estamos tranquilos en casa.



