“If you can’t go outside, go inside”.
Si no puedes ir hacia fuera, ve hacia dentro.
Durante la pandemia, una frase que le envió una de sus hijas hizo clic en Rafael Robles. Llevaba dos años contrariado con la vida. Le costaba aceptar las dolencias de Charo, su compañera de vida. La meditación le ayudó a mirar hacia dentro y a empezar a aceptar lo que no podía cambiar.
Rafa es mi vecino, el del 6. En verano, desde que yo tenía 11 años, me enseñaba a mejorar al tenis. Lo recuerdo con una sonrisa, cercano y simpático. Ahora, a sus 87 años, quiero conocerlo un poco más y preguntarle: ¿qué le emociona?, ¿qué le duele?, ¿en qué se fija?
En su haber profesional hay más de cuatro décadas dedicadas a la biología marina y la gestión pesquera. Fue director del Instituto Español de Oceanografía entre 1986 y 1996 y participó en iniciativas de cooperación internacional.
En esta conversación hablamos de canicas, de chapas, de los jesuitas, de su vena cinéfila, de su padre, de su hermano Valen y de Charo. Y de cómo te lo montas para seguir iluminando la vida cuando las luces se van apagando.










