75 años. Técnica de farmacia jubilada. Vecina. Lula llegó a su vida durante el duelo a su marido y desde entonces caminan juntas.
Charo habla suave. Cocina. Observa la vida desde la terraza. Viste sencilla y elegante. Confía más en la tierra que en las pantallas.
Hay personas que enseñan sin querer hacerlo. Solo por la forma en la que permanecen en el mundo.
Hay días en los que no queda nada que hacer salvo permanecer. Ni resolver ni adelantarse al desenlace. Permanecer junto a lo que amamos, incluso cuando todo parece detenido.
Quizá una de las formas más profundas de la esperanza sea esa.











